Francisco Cerúndolo y Tomás Etcheverry dieron uno de los grandes golpes del Masters 1000 de Montreal. La dupla argentina, integrada por dos jugadores que desarrollan principalmente sus carreras en singles, derrotó 6-3 y 6-4 a Harri Heliovaara y Henry Patten, los número uno del mundo y máximos favoritos del cuadro, para clasificarse a las semifinales del torneo. 

Un triunfo de enorme valor

La victoria adquiere todavía mayor dimensión por la jerarquía de los rivales. Heliovaara y Patten son una de las parejas más consolidadas del circuito y llegaban a Montreal como principales candidatos al título. Sin embargo, Cerúndolo y Etcheverry lograron imponerse en sets corridos y ratificaron una semana sorprendente en una especialidad que no es la principal para ninguno de los dos. 

Los argentinos necesitaron apenas dos quiebres, uno en cada set, para construir la diferencia. La otra gran clave estuvo en la solidez con el servicio: lograron sostener todos sus turnos de saque y neutralizar las oportunidades que tuvieron sus adversarios para meterse nuevamente en partido.

Una semana inesperada en Montreal

El recorrido de Cerúndolo y Etcheverry ya había comenzado con otra victoria de peso frente a Julian Cash y Lloyd Glasspool, campeones defensores del torneo. Más tarde avanzaron por walkover y en cuartos consiguieron el golpe más resonante al eliminar a los máximos favoritos. 

El gran rendimiento en dobles también funcionó como revancha después de sus rápidas eliminaciones en el cuadro de singles. Ahora quedaron a apenas dos partidos de conseguir un título inédito para ambos en esta modalidad.

En semifinales esperan por los ganadores del duelo entre Orlando Luz y Rafael Matos frente a Guido Andreozzi y Theo Guinard. Incluso podría producirse otro cruce con presencia argentina si Andreozzi logra avanzar.